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Mesjunio 2019

Texto Eucológico Santa María Madre de la Iglesia

Lunes después de Pentecostés
Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia
Memoria obligatoria
Antífona de entrada Hc h1, 14
Los discípulos perseveraban unánimes en la oración junto con María,
la Madre de Jesús.

Oración colecta
DIOS Padre de misericordia,
cuyo Unigénito, clavado en la cruz,
proclamó como Madre nuestra
a su propia Madre, María santísima,
concédenos, por su cooperación amorosa,
que tu Iglesia, siendo cada día más fecunda,
se alegre por la santidad de sus hijos
y atraiga a su seno a todas las familias de los pueblos.
Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo,
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
y es Dios por los siglos de los siglos.

Oración sobre las ofrendas
RECIBE, Señor, nuestras ofrendas
y conviértelas en sacramento de salvación, por cuya eficacia
y por la intervención amorosa
de la santísima Virgen María, Madre de la Iglesia,
nos llenemos de santo fervor y merezcamos quedar más íntimamente
asociados,
con ella, a la obra de la redención.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio: María, modelo y Madre de la Iglesia
V/. El Señor esté con vosotros.
R/. Y con tu espíritu.
V/. Levantemos el corazón.
R/. Lo tenemos levantado hacia el Señor.
V/. Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R/. Es justo y necesario.
En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno,
y alabarte en esta conmemoración de la Virgen María.
Porque al aceptar ella tu Palabra
en su corazón inmaculado,
mereció concebirlo en su seno virginal
y, al dar a luz a Cristo,
preparó el nacimiento de la Iglesia.
Porque ella, al aceptar junto a la cruz
el encargo de tu amor,
recibió como hijos a todos los hombres,
redimidos por la Sangre de Cristo.
Porque ella, al unirse a las oraciones
de los Apóstoles y de los discípulos,
que esperaban la venida del Espíritu Santo prometido,
se convirtió en el modelo de la Iglesia suplicante.
Y, desde su asunción gloriosa al cielo,
sigue mostrando su amor a la Iglesia peregrina,
y protege sus pasos hacia la patria del cielo,
hasta que venga el Señor, lleno de gloria.
Por eso, con todos los ángeles y santos,
te alabamos sin cesar, diciendo:
Santo, Santo, Santo…

Antífona de comunión Cf. Jn 2, 1. 11
Hubo unas bodas en Caná de Galilea
a las que asistió María, la Madre de Jesús.
En esa ocasión,
Jesús dio principio a sus milagros,
manifestó su poder
y sus discípulos creyeron en él
O bien: Cf. Jn 19, 26-27
Desde la cruz,
Cristo dijo al discípulo amado: He ahí a tu Madre.

Oración después de la comunión
HABIENDO, recibido esta prenda de redención y vida,
te suplicamos, Señor, que tu Iglesia,
por la protección maternal de la santísima Virgen,
instruya a todas las naciones, anunciándoles el Evangelio,
y llene al mundo entero con la efusión de tu Espíritu.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Lunes después de Pentecostés

Bienaventurada Virgen María, Madre de la Iglesia

PRIMERA LECTURA
Establezco hostilidades entre tu estirpe y la de la mujer
Lectura del libro del Génesis 3, 9-15.20
Después de comer Adán del árbol, el Señor Dios lo llamó y le dijo: «Dónde estás?». Él contestó: «Oí tu ruido en el jardín, me dio miedo, porque estaba desnudo, y me escondí». El Señor Dios le replicó: «¿Quién te informó de que estabas desnudo?, ¿es que has comido del árbol del que te prohibí comer?». Adán respondió: «La mujer que me diste como compañera me ofreció del fruto y comí». El Señor Dios dijo a la mujer: «¿Qué has hecho?». La mujer respondió: «La serpiente me sedujo y comí». El Señor Dios dijo a la serpiente: «Por haber hecho eso, maldita tú entre todo el ganado y todas las fieras del campo; te arrastrarás sobre el vientre y comerás polvo toda tu vida; pongo hostilidad entre ti y la mujer, entre tu descendencia y su descendencia; esta te aplastará la cabeza cuando tú la hieras en el talón». Adán llamó a su mujer Eva, por ser la madre de todos los que viven.
Palabra de Dios.

Salmo responsorial Sal 86 (87), 1-2. 3 et 5. 6-7
R/ Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios. ¡Esta es la ciudad que fundó el Señor sobre las santas Montañas! El ama las puertas de Sión más que a todas las moradas de Jacob. R/ Cosas admirables se dicen de ti, Ciudad de Dios: Así se hablará de Sión: «Este, y también aquél, han nacido en ella, y el Altísimo en persona la ha fundado». R/ Al registrar a los pueblos, el Señor escribirá: «Este ha nacido en ella». Y todos cantarán, mientras danzan: «Todas mis fuentes de vida están en ti». R/
Aleluya y versículo antes del evangelio
Oh feliz Virgen, que engendraste al Señor; oh santa Madre de la Iglesia, que en nosotros alimentas el Espíritu de tu Hijo, Jesucristo.

EVANGELIO
Ahí tienes a tu hijo. Ahí tienes a tu madre
Lectura del santo evangelio según san Juan 19, 25-27
En aquél tiempo, junto a la cruz de Jesús estaban su madre, la hermana de su madre, María la de Cleofás, y María Magdalena. Al ver a su madre y junto a ella al discípulo que tanto quería, Jesús dijo a su madre: “Mujer, ahí está tu hijo”. Luego dijo al discípulo: “Ahí está tu madre”. Y desde entonces el discípulo se la llevó a vivir con él.
Palabra del Señor.